6. Ilustración y Ornamentación


El periodo anglosajón puede dividirse en varias fases en términos de desarrollo cultural, y especialmente en lo que respecta a la decoración y la escritura. La fase desde el último periodo sub-romano (c. 550) y antes del renacimiento alfrediano y sus repercusiones (c. 900) a menudo es llamada “insular”, en reconocimiento a la estrecha interacción cultural de Gran Bretaña e Irlanda.



El término “Hiberno-Sajón” también se usa para denotar el área de máxima coincidencia: Irlanda, Escocia y Northumbria (cuyas influencias se sienten también en el extranjero). “Nortumbria” y “Southumbria” (términos que indican las áreas al norte y al sur del río Humber, y no unidades políticas) también denotan las dos divisiones culturales predominantes en Inglaterra en aquella época, aunque obviamente interactuaron. El periodo posterior al año 900 por lo general se denomina “Anglosajón” en términos artísticos (denotando un ambiente cultural pan-inglés, y no uno principalmente anglosajón o céltico).



Un rasgo característico de la iluminación insular es la integración de la decoración, la escritura y el texto. El ejemplo más antiguo de este tipo de decoración aparece en el Codex Usserianus Primus (a fines del siglo VI, principios del VII), y consiste en un colofón decorado (con simples marcas gráficas, líneas, a menudo en color rojo, diseñadas para enfatizar las principales divisiones del texto), en este caso un símbolo “chi-rho” (las letras X y P, las dos primeras de la palabra “Cristo” en griego), rodeado por cuadros decorativos.



El siguiente monumento importante de principios del siglo VII, irlandés, el Cathach de Culumcille, comienza a incorporar el gusto céltico por el ornamento en este nuevo vehículo: el libro. Presenta grandes iniciales dibujadas con pluma, adornadas con motivos celtas (peltas, trompetas en espirales, etc.) conocidos como “última La Téne”, ya que se derivan de la cultura céltica de la Edad de Hierro de aquel nombre, y con símbolos cristianos (cruces y peces), extraídos de libros romanos contemporáneos.



Iniciales decoradas y páginas tapiz (“carpet pages”)



La escena quedó planteada para el desarrollo de la inicial decorada insular, que iba a ejercer una importante influencia sobre el arte medieval tardío en cuanto a manuscritos. Estas iniciales pronto adquirieron una ornamentación más elaborada, incluyendo terminaciones con cabezas de animales, y los primeros ejemplos de iniciales historiadas occidentales (es decir, aquellas que contenían una escena que ilustraba el texto) se encuentran en el Salterio Vespasiano (producido en Canterbury, cerca del año 730) y el Leningrad Bede (hecho en Wearmouth/Jarrow aproximadamente en la misma época). Pero la contribución insular a la articulación decorativa y la clarificación del texto no se limitan a esto.



En Southumbria parece haberse desarrollado dos artilugios decorativos durante la última parte del siglo VIII: símbolos de relleno de líneas (para llenar el final de las líneas que quedaban cortas, tal vez para enfatizar la forma de verso) y otros símbolos parecidos pero para indicar que el texto de una línea ha sido movido para ocupar el espacio que quedaba libre en la línea de abajo o de arriba, un espacio que de otro modo hubiera quedado vacío.



Por otra parte se introdujeron otros componentes importantes para enfatizar el comienzo del texto. En el Libro de Durrow, el primero de los grandes evangeliarios hiberno-sajones, que posiblemente data de la última parte del siglo VII, emerge el programa insular distintivo para la introducción de cada Evangelio. Una página tapiz (“carpet page”, una página o folio de diseño abstracto, aunque a veces se entretejían cruces dentro del diseño, llamada así por su parecido con los tapices orientales), posiblemente de inspiración copta (Egipto), marca el quiebre del texto, con el símbolo (a página completa) correspondiente al evangelista en cuestión: Mateo, el Hombre; Marcos, el León; Lucas, el Ternero o el Toro; y Juan, el Águila, a raíz de la visión que tuvo Ezequiel.



Las descripciones de los evangelistas iban a asumir varias formas en el arte insular: zoomórficas (símbolos de las bestias), antropomórficas (retratos de los evangelistas con apariencia humana, a menudo acompañados por sus símbolos correspondientes); y zoo-antropomórficas (figuras humanas con la cabeza de la bestia del símbolo correspondiente). En los Evangelios de Lindisfarne (c. 700) el artista-escriba, Eadfrith, introduce la práctica de representar a los evangelistas como escribas (una forma en extremo influyente, de inspiración mediterránea).

Las palabras de apertura de los Evangelios (incipits) fueron dotadas de importantes iniciales decoradas, más grandes, seguidas por un despliegue de escritura decorativa, y para la época del Libro de Kells (cerca del año 800) las iniciales o las pocas primeras letras o palabras habían crecido tanto como para llegar a ocupar virtualmente el folio entero (incorporando a menudo detalles que estaban imbuidos en un sentido simbólico).



Otros quiebres o rupturas textuales podían marcarse también por iniciales más pequeñas y, tal vez, por paneles de escritura (paneles de despliegue o de continuación). A partir del Libro de Durrow, las tablas canónicas (un sistema de concordancia de los evangelios, establecido por Eusebio de Cesarea) también recibieron un tratamiento decorativo, puestas muchas veces dentro de arcadas.

Imágenes



Salterio Vespasiano, siglo VIII, Canterbury-
David, autor de los Salmos, con sus escribas y músicos. La inicial historiada del Salmo 26 presenta a David y Jonathan, y es uno de los primeros ejemplos de esta forma de decoración en el arte occidental. Esta es la representante más antigua del grupo "Tiberius" de manuscritos de Southumbria. (BL Shelfmark Cotton MS Vespasian A.I, ff.30v-31.)


La Biblia Real
Siglo IX (segundo cuarto), Canterbury.




Detalle de la apertura del Evangelio de San Lucas, a partir de evangelios fragmentarios. Sus páginas púrpuras, sus letras en oro y plata y el estilo de pintura ilusionista son reminiscencias en última instancia de obras mediterráneas (especialmente bizantinas), a pesar de que probablemente un producto de la Escuela de la Corte Carolingia proporcionó la inmediata inspiración, y se agregó la decoración de grupo "Tiberius" inglés. (BL Shelfmark Royal MS 1.E.VI,f.43.)


















Fuente:

An introduction to Anglo-Saxon manuscripts. Fathom.
http://www.fathom.com/course/10701049/session5.html

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